Empezando a estudiar sobre el manifiesto Dada y sus seguidores uno piensa inicialmente que lo único que han logrado que sea realmente importante es levantar toda una corriente ética y estética contra lo convencional y lo "normal" dentro de los parámateros sociales de las dos primeras décadas del siglo XX. Si he de ser sincero, cuando reflexioné sobre el dadaísmo pensé que era una broma pesada: gente que va en contra de todo por el simple hecho de hacerlo, adoración de la anarquía no por sus ideales sino por su potencial entropía, por su posible caos. El culto a la destrucción por un regusto morboso.
Entonces llega el momento en el que aprendo que un punto clave del dadaísmo es el reposicionamiento del infantilismo como una de sus claves y lo comprendo todo de golpe. O eso creo.
Según conozco esto, regreso a esos momentos en los que era un crío y tenía bastantes juguetes. Sí, juguetes de goma y plástico, con forma definida, tangibles y materiales y no encerrados detrás de una pantalla: un dinosaurio amenazador, un Spiderman articulable, un monstruo con una bola de pinchos y aspecto aborigen, un Action Man, una bestia prehistórica... Me sentaba y creaba historias sin ningún sentido en el que los muñecos colaboraban, batallaban, vencían o perdían pero la cuestión era que no me importaba el orden, ni la cohesión ni el sentido de lo que estaba haciendo.
Simplemente jugaba.
De ahí mis dudas. ¿Será el dadaísmo una especie de reivindicación de esa pureza creativa en el estado de la niñez? Quiero pensar que sí, que los dadaístas defienden un arte psicológicamente temprano al que incorporan elementos de la madurez como el interés sexual o la burla a la autoridad. Si fuese algo remotamente cercano a esto, sin duda tendría al dadaísmo como una corriente artística a considerar. El arte como juego. Sería sublime, ¿verdad?
En cuanto al surrealismo... ¿Quién no ha empleado el término "surrealista alguna vez? ¿Realmente sabemos lo que significa? El funcionamiento del inconsciente humano, los mecanismos de la psique humana en un estado de reposo o inactividad, los espacios oníricos, las pulsiones freudianas del amor y la muerte (Eros y Tánatos)... El surrealismo supuestamente versará sobre todo esto, y sin embargo las personas que no sepan de estas características definitorias seguirán empleando la palabra "surrealista" para describir ciertas obras o piezas que perciban como extrañas a lo que se acostumbran a ver.
A mi modo de verlo, el surrealismo no es un tipo de estética racional en la que se pueda analizar el efecto que tiene un elemento sobre otro como si de la narrativa clásica se tratase. No se trata de un arte creado y enfocado a ser percibido con racionalidad, sino una corriente enfocada a remover las entrañas de nuestra mente, a despertar lo que solamente somos capaces de ver en sueños y que posteriormente olvidamos al poner los pies en la tierra de nuevo.
De ahí la genialidad del surrealismo: abre la puerta a otro tipo de interpretación en la que la lógica poco puede hacer. Dalí contaba en su autobiografía Diario de un Genio que pretendía ser el surrealista entre los surrealistas, reforzar el concepto del surrealismo dentro del mismo. ¿Acaso podemos explicar por qué nos enamoramos de una persona de la que no deberíamos? El arte racional ejercita nuestra mente consciente y nuestro yo reflexivo, pero el arte dadaísta y el surrealista despiertan nuestra intuición y la ponena funcionar para abrirnos la puerta a dimensiones que solo creíamos posibles en sueños. Espacios oníricos en los que todo es posible.
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