martes, 27 de enero de 2015

Un nuevo comienzo

No es la primera vez que escribo unas líneas de introducción para un blog dedicado a la asignatura Tendencias de la Literatura Contemporánea. Ha pasado casi un año desde que tuve que abandonar la Universidad por motivos de fuerza mayor que involucraban mi salud. Fue algo serio, pues afectó no solamente a mi físico sino a mi propia dinámica y personalidad. Puedo decir sin duda alguna que los primeros tres meses desde que dejé aparcados mis estudios fueron los más duros y sufridos de toda mi vida.
Y ahora me encuentro aquí, otra vez asistiendo a clases que el año pasado despreciaba. Otra vez atendiendo a lo que me dicen los profesores a los que tanto ignoraba, puede que por orgullo o puede que porque no era yo mismo el que sentaba en esos momentos entre las filas de alumnos. Mi propio ser había sido sustituido por algo que no quiero volver a ser jamás. Antes de volver, miré las clases de forma diferente: un paso más para mi objetivo principal en mi futuro profesional. Me planteé que estas clases eran un tránsito de pocos meses para algo mucho mayor e importante.
Las cosas han cambiado de nuevo.
Tras la primera clase de esta asignatura este año me di cuenta que hay herramientas semiocultas entre la avalancha de lecturas y conocimientos del drama, la prosa y la lírica que pueden apuntalar mis conocimientos cinematográficos. Me he fijado que todas las narraciones siguen un patrón determinado si se excava lo suficiente en la superficie de una obra determinada. Contar historias, sea a través de imágenes en movimiento o a través de versos, es narración al fin y al cabo.
De esta manera me he sorprendido a mí mismo redescubriendo los orígenes del movimiento simbólico de finales del XIX como parte de la evolución de la poesía, la crisis de valores que supuso el fin del mencionado siglo, un fin también para la Modernidad de la Ilustración. Tras la clase magistral, fue en la práctica donde se hizo hincapié en los elementos que consiguen que una historia funcione con una trama determinada.
Empecé a pensar en las adaptaciones de cómics y novelas gráficas que tanto me apasionan, por ejemplo: la historia de Hulk suele ser la misma en sus orígenes en papel, pero la trama en una película no tiene por qué ser así siempre que se respete el arquetipo de personajes y otras cosas esenciales. Y mi sueño es hacer una buena película de Hulk
Me vi a mí mismo desde fuera, y estaba realmente interesado por la clase. El año pasado era incapaz de visualizar esto. Solamente por ello merece la pena esforzarme durante este cuatrimestre para recuperar todo mi potencial. Espero que esta sea la primera de muchas entradas que sigan mi evolución a través de los próximos meses, tengo fe en ello.
Hasta entonces, es hora de empezar a leer.